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Como en otros ordenes de la vida no se debe creer fielmente la imagen idílica del Teletrabajor: 'alguien trabajando en su acogedora casa, sentado en un pequeño estudio con relajantes vistas panorámicas' Esta visión simplista del teletrabajo puede perjudicar a la integración de las personas con discapacidad ya que se olvidaran los pasos que hay que seguir para que se cumpla esta meta.
Teletrabajo, Formación, y DiscapacidadBasado en la evaluación de algunas de las experiencias sobre Teletrabajo para personas con discapacidad, se explicara, a mi juicio, porque resulta tan difícil llevar acabo una experiencia de Teletrabajo con éxito con personas con discapacidad. En qué medida el fracaso es atribuible a las características especificas de los trabajadores, es decir a sus deficiencias y discapacidades y en qué medida se debe al incipiente y escaso conocimiento contrastado que se tiene del teletrabajo aplicado a una 'cultura laboral' como la española. En la actualidad no existe en España una red de "Telecentros" para personas con discapacidad, como existe en otros países europeos. En este país el teletrabajo en general, se encuentra en fase de debate y por lo tanto es complicado localizar experiencias consolidadas dentro del campo de la integración laboral de las personas con discapacidad, aunque gracias a su auge actual se están poniendo en marcha experiencias. Por otro lado, los casos aislados que realizan la modalidad de " Teletrabajo a domicilio" suelen caracterizarse por tener un alto grado de vida independiente, haber estado vinculados con anterioridad a las tecnologías de la información, ya sea como usuario o profesional y gozar de un nivel de calificación medio o superior. En el caso de las personas con discapacidad la utilización y el conocimiento de estas Herramientas (ordenador, Escáner, síntesis de voz) se convierte en una necesidad ya que en algunos casos pueden ser la alternativa a la lecto-escritura y comunicación convencional. Sin embargo la mera necesidad no necesariamente nos convierte en usuarios expertos. Por ejemplo, ¿ cuantos hombres 'modernos' tienen la necesidad de realizar tareas 'domesticas' y pese a tener todas las capacidades para realizarlas, el resultado de una comida o de una colada dista de ser optimo?. El manejo de cualquier habilidad no solo se consigue por la repetición mecánica de los utensilios. Si no que se parte de un conocimiento previo del 'medio donde se va a realizar la tarea' Este desconocimiento de la nueva realidad es uno de los 'puntos flacos' de la mayor parte de los cursos y experiencias de teletrabajo para personas con discapacidad y me atrevería a decir que lo mismo ocurre en la formación de potenciales teletrabajadores sin discapacidad. Con respecto a la formación, en algunos casos la ausencia de un entorno laboral suele sustituirse por la configuración de 'Jefes y trabajadores virtuales' que realizan tareas reales para clientes reales. Este hecho no deja de ser un paso adelante, pero se suele olvidar que la mayor parte de los aspectos de la permanencia en el trabajo poco o nada tienen que ver con la realización de la tarea. Si uno analiza o se pregunta por los perfiles profesionales necesarios para un puesto, son mayoritariamente indicadores de carácter psicosocial. Por supuesto que existe formación sobre 'habilidades sociales en el trabajo', que en el teletrabajo suele obviar por falta de tiempo o presupuesto o porque se piensa que se aprenderá "cuando se encuentre trabajo".
Ademas, como se observa en la figura 1, algunos de los requisitos señalados: Organización, responsabilidad, 'saber estar etc no pertenecen únicamente al contexto laboral, son valores 'pre-laborales' que han sido exigidos e interiorizados en el proceso educativo y familiar. De esta forma las personas sin discapacidad cuando llegan al teletrabajo o al trabajo con un barniz conductual que les permite centrase en aspectos laborales y telematicos. En el caso de las personas con discapacidad las experiencias de teletrabajo que llevan el tiempo necesario para tomarlas con cierta perspectiva, como por ejemplo las que se desarrollan en Andalucia, Cataluña, Pais Vasco, Madrid, Galicia, Castilla la mancha, etc viene demostrando con respecto a las necesidades de formación, lo siguiente: Contrariamente a lo que en teoría se podría pensar dado el 'componente tecnológico e innovador del Teletrabajo, los teletrabajadores/as con discapacidad, incluidas aquellas que parten con un graduado escolar y sin conocimientos de informática, suelen tener un aceptable nivel de aprendizaje de las taeas del Teletrabajo. Su posterior rendimiento en las fases de practicas laborales suele estar incluso por encima de los formandos sin discapacidad que realizan cursos de Teletrabajo. Estos datos empíricos contrastan con las propias expectativas tanto del personal encargado de la formación como de los promotores de las experiencias. Generalmente entidades locales, que han realizado entrevistas a los candidatos de acuerdo con sus estudios y grado de motivación. En estos momentos este alto rendimiento formativo tiene que ver con el carácter innovador de la formación y por su valoración social como generador de empleo frente a otras opciones formativas más consolidadas en el sector de la discapacidad. Existe otro factor paralelo que depende mas directamente de la persona. El teletrabajador con discapacidad se ve fuertemente compensado, ya que el manejo de las herramientas telemáticas, le permite a si mismo y a los demas superarse con mayor facilidad, sobre todo si la Telemática viene apoyada por el uso de ayudas técnicas, que minimizan sus deficiencia. Con el uso del Modem y el ordenador la persona se siente recompensado y le compensa su esfuerzo, mas allá de las posibilidades laborales que en un principio le otorgaba la conjunción de su deficiencia y los estudios realizados. Entonces, dónde se encuentran las razones de escaso número de Teletrabajadores con discapacidad. La respuesta aparece clara una vez analizados los requisitos formativos que se exigen de las personas sin discapacidad. Todas aquellas capacidades ajenas a la tarea pero propias del trabajo y por consiguiente del Teletrabajo: Organización, responsabilidad, 'saber estar, dejar hacer, asunción de roles gestión del tiempo, entre otros, se encuentran en la mayor parte de las personas con discapacidad en un estado embrionario, cuando no son totalmente ajenos a su realidad. Esta realidad que se podría denominar 'falta de entrenamiento en actos básicos de la vida cotidiana' no es mas sino una consecuencia hasta cierto punto lógica, de escasa o nula exigencia en la adquisición de los hábitos antes mencionados, que aun persiste tanto en el ámbito educativo, formativo y familiar. A 'esta realidad social' no escapan tampoco las personas con alta formación: Universitarios o diplomados ya que cualquiera puede contrastar que como en el resto de la población, una mayor formación académico no implica necesariamente un mayor aprendizaje para la vida, tal vez al contrario
Teletrabajo y sentido comúnEn definitiva no se trataría de pedir a los planes formativos 'sobre teletrabajo y discapacidad' que se retrotraigan aprendizajes básicos. Si se quiere aprender a teletrabajar no se puede partir de cero. Pero sin embargo, al igual que nadie pone en duda la utilidad de empezar con el aprendizaje de Windows y Office cuando se trata de teletrabajo, para empezar la casa por el suelo y no por el tejado, aun cuando estas no son herramientas estrictamente telemáticas y propias del teletrabajo, como lo pueden ser el correo electronico, el modem-fax o el 'chating'. No se debería de poner en duda o mostrar extrañeza cuando se empezase una experiencia de Teletrabajo dedicándole tiempo y recursos a asumir y enseñar las capacidades para la búsqueda y permanencia en el trabajo, que son los cimientos sociales del teletrabajo: Por ejemplo, chequeando las aptitudes grupales, la resistencia al estrés, las capacidades de liderazgo, las facilidades de comunicación o la asunción rápida de nuevos roles y tareas, la capacidad de separar el ámbito familiar del el profesional, las destrezas orales en la búsqueda de clientes y un largo etcera. Les puedo asegurar que el 90% de los responsables de experiencias de teletrabajo que he conocido, en su mayoría, curiosamente técnicos en informática, o empresariales si pudieran 'volver a empezar' su película del Teletrabajo empezarían por la siguiente secuencia: formar primero para capacitar a la persona, mas tarde para capacitar para el trabajo y por ultimo capacitar para el Teletrabajo. Curiosamente y en este porcentaje tan alto, y esta misma secuencia coincide con la experiencia profesional de los teletrabajadores/as consolidados en España. Sí como muestra vale un botón, al final de un Master para universitarios celebrado en Valencia, y después de mostrarles todas las bondades del teletrabajo a un grupo de personas con discapacidad, me enseñaron una maravillosa lección que me dejo perplejo y satisfecho; sentenciando: Sí Jose esto del TELETRABAJO esta muy bien, pero ......
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