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Teletrabajo y discapacidad un debate sobre el sentido común
Una visión global del teletrabajo
Entre las aplicaciones derivadas de la evolución de las tecnologías
de la información y de las telecomunicaciones, el teletrabajo,
como modalidad de desarrollo laboral, constituye una alternativa al
empleo de las personas con discapacidad. Palabras clave: Teletrabajo,
formación, sociedad de la información.
Introducción
Definición y
objetivos
Teletrabajo y discapacidad
Modalidades de teletrabajo
Sectores de actividad
idóneos para el teletrabajo
Contexto legal
Conclusiones y recomendaciones
Bibliografía
Introducción
El mundo actual, inmerso en una época de transición
y crisis, parece contemplar el final de lo que conocemos como sociedad
industrial y asistir al inicio de un cambio social que variará
las formas de vivir y trabajar, generando una nueva era en la evolución
humana, un nuevo modelo de sociedad, la sociedad de la información.
Este nuevo modelo social viene definido como una sociedad de servicios
basada en la producción, transmisión y gestión
de la información y el conocimiento que de ella se deriva.
En el momento actual, en el que es posible la transmisión
de datos, textos, sonidos e imágenes de forma integrada,
por medio de un único sistema de alta capacidad, el usuario
deja de ser un sujeto pasivo receptor de la información y
pasa a ser interactivo, con capacidad de acceso a un número
ilimitado de aplicaciones, que agrupadas bajo la denominación
de servicios multimedia, van a ser un factor determinante en el
cambio de hábitos sociales y laborales.
Este no es un sueño tecnológico para el próximo
siglo, algunos aspectos de esta sociedad nueva ya se están
implantando y todos podemos empezar a beneficiarnos de ello, haciendo
uso de las posibilidades que dichas aplicaciones nos permiten: desde
recibir asistencia médica (telemedicina) y realizar cursos
de formación (teleformación) en el propio domicilio,
pasando por hacer la compra dando un "paseo" por un mercado
virtual (telecompra), hasta desarrollar nuestra actividad laboral
a distancia (teletrabajo). Estos cambios vendrán determinados
fundamentalmente por las necesidades de los usuarios, entendiendo
como tales, tanto empresas como consumidores individuales.
Por su parte el sistema productivo ya ha comenzado a adaptarse
a este nuevo escenario y grandes empresas están en proceso
de reorganización. El desarrollo de los sistemas multimedia
ha causado un fuerte impacto sobre las estructuras y los métodos
de producción. Se han producido cambios en la organización
de las empresas, en la responsabilidad de los gestores y en las
relaciones con los trabajadores. Las condiciones de trabajo se ven
transformadas tanto en términos de las horas trabajadas como
en la propia localización del trabajo (Teletrabajo/Trabajo
a distancia) y, también en términos de contratos y
sistemas de remuneración.
Con este número de los cuadernos ATED se pretende contribuir
al conocimiento y difusión de estas nuevas posibilidades
de desarrollo laboral y su aplicación en el mundo de la discapacidad.

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Definición y objetivos
El teletrabajo es esencialmente un concepto, una nueva forma de "pensar"
el trabajo en el marco emergente de la nueva sociedad de la información.
Se podría definir como la actividad profesional realizada a
distancia y haciendo uso de las telecomunicaciones y de las tecnologías
de la información. Es una opción laboral en constante
desarrollo debido a su dependencia de la evolución tecnológica
que afecta, tanto a las características espaciales (emplazamiento
del puesto de trabajo) como a las estructuras organizativas y de relación
laboral de la empresa; significa la creación de nuevos ámbitos
-espacial y contractual- para los puestos de trabajo.
Resumiendo, el teletrabajo es el resultado básico de dos
componentes primarios que se interrelacionan de forma dinámica:
la aplicación laboral de las tecnologías de la información
y la existencia de una infraestructura de telecomunicaciones razonablemente
avanzada.
En el momento actual, en el que los principales protagonistas políticos
y económicos buscan una salida a la crisis, el teletrabajo
aporta una serie de factores positivos para el desarrollo de la
economía, teniendo en cuenta que:
- Ayuda a mejorar la productividad/ competitividad de empresas
tradicionales y PYMES.
- Es un instrumento para catalizar el proceso de desarrollo local,
al hacer viable la incorporación de servicios avanzados
a sectores de la economía que por su lejanía y/o
dispersión geográfica no podrían acceder
por otros medios económicamente atractivos.
- Facilita el desarrollo de ciertas formas de crear empleo, incluyendo
el autoempleo, al reducir sensiblemente el coste de inversión
inicial para montar una nueva empresa o simplemente incorporarse
a una red de relaciones comerciales.
- Están apareciendo una serie de nuevas áreas de
producto-mercado propias de la nueva sociedad de la información,
particularmente en el sector servicios (video, publicidad, etc)
que constituyen verdaderos nichos susceptibles de ser aprovechados
recurriendo al teletrabajo,
particularmente cuando se trata de clientes geográficamente
dispersos.
- Finalmente, el teletrabajo es un poderoso mecanismo para redistribuir
el trabajo (e indirectamente la población) permitiendo
un desarrollo más equilibrado entre regiones y más
sostenible en términos ecológicos.
Aunque actualmente el teletrabajo es una opción minoritaria,
su progresiva implantación en todos los sectores de actividad
se producirá en paralelo al desarrollo de las tecnologías
de la información y de las telecomunicaciones, que colaboraran
a la desaparición tanto de las barreras técnicas como
económicas, proporcionando el acceso masivo a los modernos
servicios telemáticos con costes relativamente asequibles.
En cualquier caso el factor determinante en la implantación
de los servicios de teletrabajo no es la tecnología en sí
misma, sino el hecho de que las herramientas que dicha tecnología
proporciona sean asumidas por empresas y trabajadores como medio
de alcanzar sus objetivos, colaborando todos los actores sociales
implicados en la consecución de los cambios adaptativos necesarios.

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Teletrabajo y discapacidad
El desarrollo tecnológico ha supuesto, para las personas con
discapacidad, el acceso a sectores de conocimiento y/o actividad que
hasta ese momento les estaban vedados. De alguna manera, se podría
decir, que estas tecnologías abren alternativas hasta hace
poco consideradas de ciencia ficción.
El teletrabajo, debido a sus características, que suprimen
o minimizan un amplio abanico de dificultades, puede constituir
una opción con amplias posibilidades para la integración
laboral de las personas con discapacidad, ya que, paralelamente,
constituye una de las líneas de actuación más
interesantes dentro de las que se abren para los servicios avanzados
de telecomunicación.
La evolución tecnológica está produciendo
una pérdida significativa de puestos de trabajo de tipo mecánico
y/o manipulativo, sector en el que muchas personas con discapacidad
desarrollan su actividad laboral. Alternativamente, puede abrir
otros campos en los que encontrar oportunidades de empleo, teniendo
en cuenta que se han producido equipos, instrumentos y adaptaciones
diseñados para facilitar el acceso a personas con alguna
dificultad y que se tiende al concepto de diseño para todos,
con lo que ello implica de mayor facilidad. Este criterio supondrá
soluciones flexibles, mejoradas y económicamente más
viables para toda una serie de aplicaciones a partir de los equipos
y programas existentes.
Aunque actualmente el teletrabajo se desarrolla en un sector de
mercado especializado y por personas con elevada cualificación
técnica y profesional, su progresiva implantación
en todos los sectores permitirá que la realización
de muchas tareas se vayan adaptando al "formato" teletrabajo.
En el año 1984, el Fondo Social Europeo realizó un
análisis estadístico de personas con discapacidad
que podrían implicarse en el trabajo a distancia teniendo
en cuenta cuatro criterios:
- Idoneidad para el trabajo
- Calidad de la formación profesional.
- Movilidad y capacidad para utilizar el equipo.
- Inconvenientes psicológicos, económicos y médicos.

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Según los resultados, el diez por ciento de la población
con alguna deficiencia física podría beneficiarse.
El porcentaje es más elevado para aquellas personas que ya
están trabajando y también lo es en el caso de las
minusvalías sobrevenidas. Posteriormente, otros estudios
y experiencias dan paso al teletrabajo a personas con otras deficiencias.
A pesar del potencial existente y del apoyo público proporcionado
no es fácil su introducción, no sólo, como
comentábamos anteriormente, debido a barreras de tipo tecnológico
y económico, sino también psicológicas y culturales.
- Los estudios consultados sobre actitudes y opiniones ante el
teletrabajo coinciden al señalar las principales ventajas
e inconvenientes:
Ventajas.
- Flexibilidad horaria. Permite al trabajador diseñar
su propio rítmo productivo, facilitando tratamientos médicos
y rehabilitadores, pausas según fatiga, etc.
- Reducción de los tiempos de desplazamiento. Suprime la
dependencia del transporte, así como los problemas atribuibles
a barreras arquitectónicas e incidencias climatológicas.
- Elección personal del entorno de trabajo.
- Posibilidad de combinar el trabajo con otras actividades (cuidado
de hijos u otros familiares, etc).
- Aumento de la calidad de vida equilibrando trabajo, familia
y ocio.
- Favorece el acceso a la formación (por medio de la teleformación),
con la ventaja añadida de que se aprende a través
del medio con que se va a trabajar.
Inconvenientes.
- Existe riesgo de reducción de los niveles de interacción
social. Para contrarrestar estos posibles efectos negativos ya
hay soluciones organizativas que van desde reuniones periódicas
obligatorias a asociaciones con fines informativos y lúdicos.
La alternativa que ha mostrado mayor efectividad ha sido la elaboración
de una composición mixta de actividad, alternando trabajo
en domicilio y en oficina.
- Ausencia de un soporte laboral inmediato y dificultad para efectuar
consultas, lo que implica capacidad de trabajar con independencia,
organización y responsabilidad.
Protección social y laboral del trabajador más complicada,
lo que puede fomentar la precariedad del mercado de trabajo.
Habría también que reseñar algunas variables
que, en caso de no gestionarse adecuadamente, pueden afectar a la
viabilidad de los proyectos de teletrabajo, como son:
- Capacidad de automotivación, tanto para la formación
y reciclaje en el campo de las telecomunicaciones (únicamente
como usuario de las aplicaciones) como para el desarrollo de las
tareas productivas.
- Gestión eficaz del tiempo de trabajo. No es un tema nuevo,
y sin embargo si es un aspecto en estrecha relación con
estas tecnologías y especialmente con la modalidad de teletrabajo,
ya que el horario flexible proporciona libertad para el cuándo,
cómo y cuánto y para determinar pausas y descansos.
Sin embargo estas condiciones, en principio positivas, pueden
volverse en contra, dependiendo de la cuantía del trabajo
y de la organización que del mismo se haga, y poner en
situaciones difíciles al teletrabajador.

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Modalidades de teletrabajo
El espectro de situaciones cubiertas por el término teletrabajo
es tal, que cubre desde el trabajo a domicilio a una descentralización
amplia dentro de la totalidad de la empresa, entendiendo por esta
la tendencia del mercado a depender cada vez menos de una fuerza de
trabajo centralizada, con horarios fijos y localizada físicamente
en un lugar específico.
Las formas usuales en que se presentan los servicios de Teletrabajo
son:
- Trabajo profesional en el propio domicilio
- Centro de Recursos compartidos
- Oficinas Satélite
- Trabajo Móvil
La recogida/entrega del trabajo, independientemente de las formas
de teletrabajo enumeradas, puede ser a través de transporte
convencional (Off-line) o mediante conexión electrónica,
teléfono y modem (On-line).
1. Trabajo profesional en el propio
domicilio.
Es el caso más expresivo de alejamiento del centro de trabajo
convencional. El trabajador realiza la tarea, completa o predominantemente,
en su propia casa, de manera autónoma y se produce una relación
genérica (visita, conexión) con el empresario o cliente.
Esta relación varía mucho según el tipo de
contrato (autónomo o asalariado), la especialización
de la tarea y el equipamiento técnico utilizado, que en principio
estaría compuesto de un ordenador personal compatible, impresora
y software, todo ello adecuado al nivel de la tarea a realizar.
Actualmente, la Red Telefónica Básica (RTB) con modem
o fax es lo mas indicado para la transmisión de la información
en caso de que se efectúe "On-line", aunque presente
algunas desventajas, principalmente económicas (la tarificación
de los servicios depende de la distancia y no de la cantidad de información
transmitida).
Algunas recomendaciones.En esta modalidad de teletrabajo se deben
tener en cuenta las siguientes consideraciones:
A. En relación con el trabajador
Es conveniente realizar un período preliminar de formación
en la empresa matriz, con los siguientes objetivos principales:
- Familiarizar al trabajador con el tipo de servicio que proporciona
la empresa.
- Facilitar la adquisición de las destrezas personales
necesarias para la ejecución de la tarea y para su ajuste
a los criterios de calidad del producto.
- Conocer a los compañeros y establecer contactos que
reduzcan la sensación de aislamiento.
- Aprender a gestionar adecuadamente el tiempo de trabajo.

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B. En relación con el puesto de
trabajo
Necesidad de un lugar apropiado en el domicilio para la realización
del trabajo:
- Orientación al exterior (vista estimulante para compensar
sensación de aislamiento).
- Orientación al exterior (vista estimulante para compensar
sensación de aislamiento).
- Separación física y psicológica de otras
áreas del domicilio.
- Habitación de trabajo tan cercana como sea posible
a la puerta de entrada, con objeto de minimizar el acceso físico
y visual a áreas privadas de la casa.
- Importancia de la concepción ergonómica del
puesto de trabajo (Directiva Consejo Europeo de 29 de mayo de
1990).
C. En relación con la empresa
Por su parte, una entidad que desee abordar la implantación
de servicios de teletrabajo debe cumplir una serie de premisas,
principalmente:
- Desarrollar procedimientos de gestión empresarial a
distancia, sin limitarse únicamente a situaciones de
crisis.
- Selección rigurosa del personal, según requisitos.
- Proporcionar posibilidades de cambio y vías de promoción
.
- Buena organización interna, sistemas de información
adecuados.
- Actitud positiva hacia el uso de las telecomunicaciones y
la tecnología.
- Capacidad de incorporación de nuevos procedimientos
con apertura a nuevas ideas.
- Orientación hacia la obtención de resultados
y no a la cantidad fija de horas de trabajo.
- Se debe poder realizar el trabajo sin recurrir a equipos y
materiales que sólo estén en el centro de trabajo.
El equipo necesario debe ser asequible y homologable con el
resto de equipos de la empresa.

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2. Centro de Recursos Compartidos.
Establecidos, por lo general, a través de empresas independientes,
este tipo de centros de trabajo están dotados de un gran
equipamiento en tecnologías de la información y de
la comunicación, que son utilizadas de forma compartida por
distintas entidades o profesionales conectados a ellos, facilitándoles
el acceso a modernos recursos tecnológicos con costes moderados.
Es la modalidad de teletrabajo que está experimentando mayor
difusión, debido a las posibilidades que ofrece, especialmente
para las PYMES, ya que proporciona soporte técnico a los
usuarios del servicio mediante apoyo a:
- Introducción de nuevas tecnologías en los procesos
productivos de las empresas.
- Resolución de problemas complejos de diseño, u
otros, cuya frecuencia no justifica la dedicación de un
especialista en la empresa.
- Utilización de programas o herramientas especiales que
requieren unos conocimientos o facilidades técnicas que
no se justifican, por su baja frecuencia de utilización,
en las empresas usuarias.
- Mantenimiento de una constante puesta al día de los conocimientos
y avances que se presentan en estas tecnologías, evaluando
las novedades que surgen y considerando la posible idoneidad de
su implantación en el centro o en el conjunto de empresas.
El Centro de Recursos realiza, entre otras, funciones de:
- Campañas de difusión y seminarios de formación/divulgación
entre empresas del sector, relacionadas con la actividad del mismo.
- Participación en congresos y seminarios.
- Relaciones con otros centros del sector.
- Realización de trabajos a partir de los diseños
aportados por los usuarios.
Asimismo, pueden realizar funciones adicionales:
- Banco de datos del sector.
- Correo electrónico.
- Labores de coordinación entre las empresas usuarias del
mismo.
Naturalmente el centro debe garantizar el derecho a la propiedad
industrial asociada a los productos que están depositados
en sus equipos, de tal forma que no pueda ser una vía de
transferencia ilegal de las mismas, previendo un mecanismo de seguridad
de su privacidad. Las comunicaciones pueden efectuarse, según
el volumen de necesidades, por medio de:
- La Red Telefónica a diferentes velocidades (volumen bajo
de datos).
- La Red de datos "IBERPAC" (volumen alto de datos y
distancia).
Este proceso de transmisión de datos mejorará notablemente,
en cuanto a velocidad, fiabilidad y nivel de costes, con el acceso
a sistemas más avanzados de comunicación, como la
Red Digital de Servicios Integrados (RDSI).

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Puntos a considerar
A la hora de planificar un Centro de Recursos, habrá que
tener en cuenta los siguientes puntos:
- Definir el servicio a ofrecer.
- Seleccionar el equipamiento adecuado tanto para la empresa como
para el teletrabajador.
- Determinar el personal necesario, así como su formación
y entrenamiento.
- Definir la conexión entre los usuarios y el centro a
nivel físico y lógico.
- Establecer la organización del servicio.
3. Oficinas "satélite"
La actividad laboral se realiza en oficinas, distantes de la central
por motivos diversos (creación de puestos en zonas deprimidas,
expansión de mercados, acceso de personas minusválidas,
acercamiento al cliente, especialización funcional, etc.).
Los trabajadores actúan como soporte o ayuda en ciertos tipos
de negocios, por ejemplo para empresas de distribución o
de seguros, etc.
Este tipo de desarrollo laboral tiene su razón de ser cuando
se precisan ciertas habilidades que no se encuentran entre los trabajadores
de la oficina central, o la empresa no puede afrontar los costes
añadidos de disponer de oficinas en ciertas localidades.
La conexión con la central y/o el propio trabajo dependen
en gran medida de la utilización de las tecnologías
de la información y de la comunicación.
4. Trabajo móvil
Se considera como una modalidad de teletrabajo en el sentido de
que por medio de tecnologías de la información y de
la comunicación (teléfono móvil, ordenadores
portátiles, fax, radiobúsqueda, etc) es posible mantener
una constante conexión entre el trabajador y la empresa en
aquellos casos en que la actividad de la misma requiere de una amplia
movilidad por parte del trabajador.

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Sectores de actividad idóneos para el teletrabajo
Aunque la evolución tecnológica permitirá la
progresiva adaptación al "formato" teletrabajo de
la mayoría de las tareas y actividades productivas, actualmente
los sectores profesionales más adecuados para su implantación
son los relacionados con el manejo, tratamiento, procesamiento y distribución
de información.
En cuanto a tipos de actividad, hay que señalar dos grandes
grupos:
- Trabajos de secretaría y administrativos
- Trabajos técnicos de gerencia y profesionales independientes.
Por lo que respecta a distribución sectorial reseñaríamos:
- Telecomunicaciones
- Industria Hardware y Software
- Banca y Seguros
- Industria editorial
- Compañías de Servicios
- Comercialización y ventas, etc.

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Contexto legal
En España no existe actualmente legislación específica
para la actividad de teletrabajo, pero sí está contemplado,
en el artículo 13 del Estatuto de los Trabajadores, el contrato
de trabajo a domicilio, en el cual, entre otras disposiciones, figura
la obligación de hacer constar el lugar de trabajo (con el
fin de poder verificar las medidas de higiene y seguridad), así
como la exigencia al empresario de poner a disposición de los
trabajadores un documento de registro de actividad laboral.
Asimismo se contempla el derecho de los trabajadores a ejercer
los derechos de representación colectiva. El régimen
jurídico de este tipo de contrataciones se encuentra desarrollado
en los artículos 114 al 121 de la Ley de Contrato de Trabajo.
Los trabajadores a domicilio están incluidos dentro del
Régimen General de la Seguridad Social, mientras que los
trabajadores por cuenta propia se encuadran en los Regímenes
Especiales de Trabajadores Autónomos.

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Conclusiones y Recomendaciones
Como se describe en los epígrafes anteriores, el teletrabajo
representa una nueva modalidad de empleo. En función de este
carácter innovador parece necesario poner atención en
ciertos aspectos que aseguren el éxito de la experiencia, o
al menos enmarquen y equiparen los riesgos a los que se pueden dar
al iniciar cualquier actividad empresarial, con independencia de que
esta sea realizada por personas con discapacidad.
Sin embargo, sí conviene tener presente algunas recomendaciones
básicas:
Es necesaria una definición más clara y específica
de las diferentes posibilidades del teletrabajo, sobre todo en función
de las tareas y requisitos del trabajador. De esta forma se podrán
aplicar con mayor eficacia los análisis ergonómicos,
de seguridad e higiene, viabilidad económica, adecuación
socio-laboral, etc.
El teletrabajo conlleva una nueva organización del trabajo,
lo que hace necesario plantear estrategias de formación dirigidas
a los siguientes actores implicados:
- Responsables de los cuerpos directivos y de gestión.
- Técnicos encargados de la formación y supervisión
de actividades de teletrabajo.
- Teletrabajadores o potenciales teletrabajadores con discapacidad
Deberían potenciarse experiencias de teletrabajo dirigidas
a personas con discapacidad. En este aspecto, sería de gran
utilidad una mayor implicación de las instituciones de ámbito
estatal. En la actualidad las iniciativas en marcha son casos aislados,
preferentemente dependientes de administraciones autonómicas
o locales.
Con respecto al mercado de trabajo no es necesario un desarrollo
diferenciado para facilitar la inclusión de las personas
con discapacidad, sino procurar, realizando adecuadamente los procesos
necesarios en cuanto a divulgación y formación, la
definición de claves de actuación que permitan a los
posibles usuarios estar preparados para afrontar, con las máximas
garantías de éxito, el desafío laboral que
el desarrollo tecnológico plantea.
- Dotar de cobertura legislativa estas iniciativas para asegurar
tanto la confidencialidad de la información, como el respeto
a los derechos de los teletrabajadores.
- En este punto se han detectado dos tendencias, una la adaptación
de la normativa existente, y otra la creación de un estatuto
jurídico específico para el teletrabajador.
- Sea cual sea la opción a elegir, se considera innecesaria
una legislación específica para teletrabajo con
personas con discapacidad. Sin embargo habría que incluir
recomendaciones concretas según las capacidades del sujeto
y la naturaleza de la deficiencia.
Actualmente el teletrabajo para personas con discapacidad en España
y en Europa se está revelando como una solución para
casos individuales y específicos. Para convertir esta demanda
incipiente en una realidad de mayor alcance, se deben estudiar variables
de macroeconomía, de cambio cultural, de modificación
de conocimientos y conductas, adquisición de nuevos roles
sociales y delimitación precisa de los ámbitos privados
y profesionales.
Por último reseñar que, la valoración del
teletrabajo como opción para este colectivo, en Europa y
en nuestro país es positiva y rigurosa. Positiva, porque
se comprueba día a día la demanda de información
en el campo de los profesionales dedicados a la integración
laboral de las personas con discapacidad, y rigurosa, porque la
gradual puesta en marcha de experiencias concretas se debe, en parte,
a la consciencia por parte de todos los implicados de la necesidad
de evaluar adecuadamente todas las variables, con el fin de aumentar
las posibilidades de éxito de los proyectos de teletrabajo.

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Bibliografía
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Dirección General de Telecomunicaciones, MOPTMA.
Madrid, 1994.
Condiciones de trabajo.4: Recopilación. Trabajo a distancia.
Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo; OIT.
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Fundesco.
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Stanworth, J. and C. Telework: The human resource implications.
Institute of Personnel Management.
Londres, 1991.
VV.AA. Apuntes de la sociedad interactiva : Autopistas inteligentes
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